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| ¡DE
NUEVO TEMBLO EN TOCANCIPA…! |
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| Sergio
Jiménez y Marcelo Toro fueron los grandes protagonistas
de la 2ª. válida del Campeonato Bogotano
de Piques Mobil 1 |
La
de este fin de semana fue una jornada tan inolvidable como
atípica en el Autódromo de Tocancipá,
con piques y el inicio del Campeonato Nacional de Duración,
torneos automovilísticos que congregaron más
de un centenar de pilotos y autos de diferentes ciudades
colombianas y una tripulación de Venezuela que vino
a correr el torneo de duración.
En
efecto, entre sábado y domingo, Tocancipá
vivió en todo su esplendor la fiesta de los motores
con dos pruebas que congregaron buena audiencia en sus tribunas,
a pesar de las condiciones climáticas que imperaron
a lo largo del día, especialmente el domingo cuando
llovió a cántaros durante toda la carrera.
En
primera instancia, se hizo la 2ª. Válida del
Campeonato Bogotano de Piques Mobil 1, con cerca de sesenta
autos, que se dedicaron a lo largo de las casi 8 horas de
programación a profundizar en la pista de 402 metros
de longitud y que al final de la misma dejó magníficos
dividendos en tiempos y registros.
Como
ha venido sucediendo en las últimas fechas, los piques
han ganado en desarrollo y, aunque ahora corren menos carros
que antes, los que atienden este proceso se han modernizado
de tal manera que son autos mucho más veloces, poderosos
y de grandes resultados.
Esta
vez no fue la excepción. Con tres “totes”
en la pista, la fecha se tornó “agresiva”
y rendidora. “Terremoto” de Sergio Jiménez,
“Tsunami” de Héctor Urrea y “El
Toro” de Marcelo Toro, se cansaron de dar espectáculo
con piques soberbios de buenos resultados en el reloj, proceso
al que se sumó el Honda de Bucaramanga que en manos
de Jaime Cañón dio lecciones de poderío
junto con el Honda de Ricardo Oyuela, que regresó
a la fiesta después de un retiro obligado de varios
meses.
Entonces “tembló” en Tocancipá.
Por primera vez los “totes” se enfrentaron entre
sí y dieron una gran faena. Toro con su poderoso
Chevrolet modelo 55 se apoderó de la atención
con dos soberbias pasadas, en tanto que Urrea fue más
cauteloso y fue de menos a más. Jiménez terció
y les aplicó un 10:591 que asustó. Pero Toro
se despachó con un 10:719 en su pique con Urrera
y emparejó las cosas, pues quedaba en la misma categoría
de “Terremoto”, algo que jamás había
sucedido.
Y
llegaron las finales. El santandereano Jaime Cañon
voló literalmente y en un impresionante pique venció
al poderoso Ford Mustang de Urrera y ganó la serie
de los 11 segundos, sumando su segundo triunfo consecutivo
en el año.
Vino,
entonces, el duelo de los “monstruos”. “Terremoto”
y “El Toro” debieron medir fuerzas y en el primer
hit, que congeló el alma de los presentes, Jiménez
terminó con 10:032, mientras que Toro lo hizo con
10:400. Espectacular! Por ser los únicos de la categoría,
debían hacer tres piques y el ganador de 2 se corona
como el mejor.
Hubo
suspenso. “Terremoto” tomó el carril
interno, mientras que por fuera iba “El Toro”.
La luz verde los despachó y la aceleración
fue espantosa. Jiménez pasó primero sin soltar.
Toro lo escoltó también sin soltar. Los dos
paracaídas que ayudan al frenado de los autos se
desplegaron, pero “Terremoto” se quedó
sin pista para frenar y terminó sepultado en la barrera
de llantas de protección que hay en el curvón
principal. Hubo temor por el piloto. Por fortuna no pasó
de ser un terrible susto y este bogotano, dueño del
récord nacional salió ileso y feliz de su
logro: 9:953
Una
cerrada ovación de regreso a la pista, a bordo de
su semidestruido auto, le dio a entender que la tribuna
estaba muy agradecida con su valor y coraje y feliz por
su estado después de semejante choque.
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